Cuando veas un jardín maravilloso felicita al jardinero, pero no dejes de buscar al amo del lugar para agradecerle haberlo hecho posible.
Cuando un jardín te resulte triste y abandonado consuela al jardinero y aléjate del amo del lugar.

viernes, 8 de febrero de 2013

La hemiplejía incluye también a la indignación, of course


La indignación proscrita


En la España actual, la indignación es un sentimiento bien visto y que despierta anchas simpatías. No me refiero solamente a los indignados del 15-M, de los que solo oigo hablar con admiración teñida de nostalgia: ya está claro que son —o fueron, o serán— la sal de la tierra. Pero la ola airada va mucho más allá y por desgracia la cenagosa actualidad política que vivimos parece garantizar su perpetuación multiforme. Por ejemplo, a las dos horas de aparecer en este periódico la contabilidad autógrafa y clandestina atribuida al turbio Bárcenas, ya estaba en volcánica marcha la recogida en Internet de firmas pidiendo la dimisión en bloque de toda la cúpula del PP. ¡Para qué más averiguaciones, ni presuntos ni leches: todos a la calle o mejor a la cárcel! Santa y comprensible cólera, como la de los damnificados por las preferentes, los profesionales de la sanidad pública amenazada o los usuarios de las urgencias clausuradas, por no mencionar a quienes abominan de una educación recortada que va a disputar a los jíbaros el triste récord en achicar cabezas…
Ya digo, se compartan más o menos los detalles de estas manifestaciones de descontento, toda la gente de bien y progreso siente por ellas comprensión o franca simpatía. ¡Qué menos, en vista de la que está cayendo y lo que se están llevando! Ah, pero hay una indignación, al menos una, quizá solo una, que recibe menos sufragios positivos que recelos en la opinión pública progresista. Me refiero a la indignación de las víctimas del terrorismo etarra. Sus protestas más o menos destempladas, sus muestras de desacuerdo con la política seguida por partidos e instituciones respecto a los presos de la banda o a los herederos políticos de esta, son vistas con incomodidad en el mejor de los casos y con franco desagrado en el peor. Se las avecina con la parcela poco recomendable de la extrema derecha y se deplora su intransigencia, incluso su obnubilación.
Las protestas ciudadanas y manifiestaciones de descontento despiertan comprensión y simpatía entre las gentes de bien y de progreso 
Los más caritativos suponen que alguien —la versión actual de la clásica conspiración judeomasónica de toda la vida, supongo— está manipulando sus sentimientos, pues por lo visto las víctimas son más manipulables que cualquier otro grupo de indignados. Los más agresivos no se recatan en llamarles “vengativos” y deploran que sean un obstáculo para conseguir por fin la paz. ¡Ay, la paz! Parafraseando a Madame Roland, ¡cuántos crímenes se perdonan o se olvidan en tu nombre!
A fin de cuentas, tanto si se comparten como si no, los motivos de indignación de las víctimas son fácilmente homologables a otros mejor aceptados por la gente que, con disculpable autoindulgencia, se considera progresista. A la mayoría de las víctimas les irrita ver legalizado un partido político formado por quienes siempre han apoyado a ETA, han repudiado sistemáticamente todas las medidas antiterroristas (desde la Ley de Partidos hasta las últimas detenciones de activistas armados), comparten los objetivos políticos de la banda y, aunque proclaman su renuncia actual al uso de la violencia, nunca han condenado su sanguinario ejercicio en el pasado. ¿Reconocen el daño causado? Bueno, los terroristas ya saben que hacen daño, precisamente para eso son terroristas. Encuadran estos perjuicios en el amplio marco de un conflicto del que no son responsables y en el que también ellos han padecido, como los demás. ¿Es pura intransigencia el enfado de las víctimas? Imaginemos que en lugar de crímenes terroristas estuviésemos hablando de delitos de corrupción económica y de un partido que los ha justificado en el pasado, que no los condena hoy y que acoge a quienes los cometieron disculpándolos por las circunstancias políticas generales, aunque —¡eso sí!— prometiendo no volver a las andadas. ¿Nos extrañaría que despertase la indignación de muchos, sobre todo de los más damnificados por tales latrocinios?
La indignación de las víctimas del terrorismo etarra, en cambio,  son vistas con incomodidad o con franco desagrado
También enfurece a las víctimas el intento de establecer una especie de memoria oficial de lo sucedido en las últimas décadas que parece diluir el terrorismo en una niebla de atropellos generalizados de distinto signo. Sobre ciertas cuestiones es mejor dejar la palabra a los historiadores, no tratar de pactar una verdad única entre quienes han padecido y protagonizado los sucesos en litigio. Como bien dice Tony Judt: “El verdadero problema es que cuando una comunidad habla de ‘contar la verdad’ no solo pretende maximizar con su versión su propio sufrimiento, sino que a la vez minimiza implícitamente el sufrimiento de otros” (Pensar el siglo XX).
Para quienes deben convivir, a la espera del dictamen o los dictámenes de la historia, el mejor punto de acuerdo es el respeto a la ley y la aplicación de la justicia. Las víctimas tienen motivos para suponer que se les quiere hurtar tal compensación: la cámara vasca acaba de rechazar, con los votos de PNV, PSE y EHBildu, la petición de que inste al ministerio correspondiente a esclarecer cuanto antes los 326 crímenes de ETA aún sin resolver. Por lo que algunos aseguran, ese apremio no ayudaría en el momento presente… Imaginen que se dijese algo parecido respecto a los asuntos de corrupción aún pendientes, los cuales —por graves que sean— son de menor gravedad que los asesinatos y atentados. ¿No se levantarían voces indignadas? Es este contexto el que explica las protestas sublevadas por el nombramiento de Jonan Fernández. Sin prejuzgar sus intenciones, es evidente que ni en el pasado ni en el presente se le conocen pronunciamientos a favor de que los culpables de actos terroristas se reconcilien no con sus víctimas —algo deseable pero que pertenece al reino de lo subjetivo— sino con la objetividad democrática de la legalidad y sus sentencias. De ahí la desconfianza preventiva que despierta.
Si resulta indecente tolerar la corrupción económica alegando que “todos han incurrido en ella”, menos aceptable es aun dar carpetazo a delitos de sangre

Y desde luego está el tema de los presos, juzgados y condenados por delitos terroristas. No sé si, como insinúan algunos correveidiles sectarios, hay víctimas que les niegan su derecho constitucional a la reinserción. Lo que resulta evidente es que ETA no quiere que disfruten de él. Es la fidelidad a los dictados de la banda (transmitidos verosímilmente por algunos abogados que pueden llegar hoy a senadores) lo que les impide cumplir los requisitos que legalmente les permitirían alcanzar beneficios penitenciarios individuales. ETA quiere reinsertarse socialmente a costa de ellos y que cuanto alcancen sea como batallón y por fidelidad a sus méritos de guerra. Fue eso precisamente lo solicitado en la manifestación de Bilbao, organizada por la actual variante de Batasuna y apoyada por notorios figurones del retroprogresismo hispánico. Consistió en una reivindicación de los presos en cuanto bloque sin fisuras al servicio del terrorismo, no de sus derechos como penados que solo mutilan quienes les manipulan. Y para colmo, a quienes se oponen a esta exaltación del delito se les llamó en ese mismo acto “enemigos de la paz”…
Desde luego, las víctimas del terrorismo —que no todas piensan igual— pueden equivocarse como cualquiera. Pero lo indiscutible es su derecho a indignarse como tantos otros colectivos que se consideran injustamente tratados. Si resulta indecente tolerar la corrupción económica con la excusa de que “todos han incurrido en ella”, aún menos aceptable es tragar la corrupción moral que pretende dar carpetazo a delitos de sangre por aquello de que “todo vale con tal de que no vuelvan a matar”. ¿O es que vamos a aceptar que hacer la vista gorda ante latrocinios públicos puede hundir al país, mientras que recompensar a los justificadores y beneficiarios políticos de crímenes es el camino para consolidar la paz?
Fernando Savater es escritor.

http://elpais.com/elpais/2013/02/06/opinion/1360179488_252099.html

jueves, 7 de febrero de 2013

¡SOLTAD A ESPAÑA!


¡SOLTAD A ESPAÑA SOLTAD!
¿NO VEIS A CASO QUE YA ESTA CASI MUERTA?
¡SOLTAD A ESPAÑA SOLTAD!
QUE A CADA REMIENDO VUESTRO
SE ABRE OTRA HERIDA 
DE LAS QUE YA ESTA CUBIERTA

¿NO ENTENDEIS ACASO?
QUE POR VUESTRA AMBICIÓN Y NECEDAD
ESPAÑA, SE QUEJA
¡SOLTAD A ESPAÑA SOLTAD!
QUE YA ESTA ABATIDA,
CANSADA Y DE ESPERANZA DESIERTA

¿NO OIS A CASO A LOS NIÑOS?
¿NO OIS A LOS NIÑOS QUE EMPIEZAN?
A LLORAR POR FALTAS
¡Y A SUS MADRES QUE NO LAS REMEDIAN!

¿NO ESCUCHAIS A LOS PADRES?
DESPIERTOS PUES PIENSAN
¿DONDE ECHAR MAÑANA UN JORNAL?
PARA LLENAR PARA SUS HIJOS LA DESPENSA

¡SOLTAD POLITICOS CORRUPTOS, SOLTAD!
A ESTA ESPAÑA QUE ENFERMA
A ESTA ESPAÑA QUE HABEIS DESANGRADO
CON TANTAS TONTERIAS, CORRUPCIONES Y
A OTROS LADOS OFRENDAS.

¡NO VEIS A CASO QUE ESTA VENCIDA!
¡QUE MANA SANGRE DE SUS LLAGAS ABIERTAS!
¡SOLTAD ESPAÑA SOLTAD!
¡QUE ESPAÑA REVIENTA!
QUE TIRANDO PARA CADA LADO
COMO HIENAS DE SANGRE SEDIENTAS
HABEIS RASGADO UNA HERIDA
Y DOS ESPAÑAS OTRA VEZ COMIENZAN

¿ACASO SOIS TAN NECIOS?
QUE PARA MANTENER VUESTRAS PREBENDAS
PREFERIS VER MORIR A ESPAÑA
CON TANTAS HERIDAS ABIERTAS

YO, QUE APENAS SOY NADA
Y MIS MANOS SON TAN PEQUEÑAS
CON MIS OJOS LLENOS DE LAGRIMAS
ME QUITO MI CAMISA Y TAPO CON ELLA
UNA HERIDA SANGRIENTA.

¡DESPERTAD ESPAÑOLES, DESPERTAD!
QUE ESPAÑA ESTA CASI MUERTA
QUE SE ENCUENTRA DESANGRADA
¡POR POLITICOS QUE NO ENCUENTRAN
NINGUNA RESPUESTA!

¡DESPERTAD ESPAÑOLES, DESPERTAD!
TAPAD TANTAS HERIDAS ABIERTAS
CON VUESTRAS SIMPLES MANOS
¡CON LO QUE SEA!

QUE DE TODAS LAS GARGANTAS SALGA
UN GRITO, UN GRITO QUE LO ENTIENDAN
¡QUE ESTAMOS HARTOS DE NECIOS!
¡Y DE CORRUPTOS QUE NOS GOBIERNAN!
¡SOLTAD A ESPAÑA SOLTAD!
¡QUE ESPAÑA ESTA CASI MUERTA!....
J.L. MONTOYA

http://laballenaalegre.blogspot.com.es/2013/02/de-mi-camarada-jose-luis-montoya.html

martes, 5 de febrero de 2013

De utopías


Vivimos una emergencia nacional. La extensión de los casos y sospechas de corrupción en las principales instituciones del Estado y en los partidos políticos de gobierno y oposición, han convertido la profunda crisis política y económica en una crisis de confianza en el sistema democrático.
Nuestra democracia ha degenerado, alejando a las instituciones, y especialmente a los viejos partidos políticos, de los ciudadanos y de sus problemas. Urge devolver la política a los ciudadanos, sus legítimos dueños, y restaurar la confianza en el buen funcionamiento del Estado. Porque la regeneración democrática no es sino que las instituciones políticas funcionen y cumplan su obligación constitucional.
Para conseguirlo encontramos imprescindible:
1 - Aprobar de modo inmediato Leyes eficaces contra la corrupción para acabar con la impunidad de los responsables, y en concreto para:
a)  la inelegibilidad de las personas acusadas por delitos de corrupción política.
b)  el delito de financiación ilegal de los partidos políticos.
c)  el delito de enriquecimiento ilícito de los cargos públicos.
d)  el delito de omisión o falsedad de la contabilidad y patrimonio social de los partidos políticos y de los cargos públicos.
e)  reforzar la exigencia de responsabilidad por mala gestión a los cargos públicos al frente de sociedades o entes públicos.
f)  limitar la discrecionalidad de los indultos otorgados por el Gobierno, excluyendo a los condenados por delitos de corrupción.
2 - Reforzar la independencia y autoridad sancionadora de los organismos reguladores y de control público de la actividad económica privada y pública, como el Tribunal de Cuentas, la Agencia Tributaria o el Banco de España, acabando con su dependencia de los partidos políticos y del Gobierno.
3 - Aprobar una Ley de Transparencia exigente que incluya a la Casa Real, a los partidos políticos y sindicatos, y a cualquier institución que reciba ayudas públicas, obligando a dar información detallada y actual de su contabilidad y actividades, sin ampararse en el silencio administrativo o la justificación de la petición de información, y que regule la actividad de grupos de influencia o lobbys.
4 - Implantar una auténtica justicia independiente, acabando con el reparto del CGPJentre las asociaciones de magistrados dependientes de PP y PSOE u otros partidos, y dotando a la administración de justicia de medios humanos y materiales suficientes.
5 - Aprobar una Ley Electoral justa y proporcional que favorezca la representación del pluralismo político existente, permitiendo la participación política real de todos los ciudadanos.
6 - Reformar la Constitución para que recoja las propuestas ciudadanas y resuelva elmodelo territorial del Estado con el reparto de competencias y su financiación, mejore la separación de poderes, y asegure el derecho a la participación política, la igualdad jurídica y de oportunidades y las libertades personales.
Consideramos que todas estas medidas son imprescindibles para regenerar la democracia y restaurar la confianza ciudadana. Porque sin ellas no será posible superar con equidad la crisis económica, impulsar políticas activas de empleo y de creación de empresas, invertir lo necesario en educación e investigación, mantener y mejorar la sanidad pública y las pensiones, resolver el problema de los desahucios o la carencia de una política energética racional.
Son necesarias para racionalizar las administraciones públicas y suprimir el despilfarro en duplicidades y entes superfluos que se reparten los viejos partidos, o conseguir la regulación legal y transparente de las retribuciones a cargos públicos. También para restaurar la igualdad de los ciudadanos, acabando con los privilegios y con la discriminación por razones territoriales y lingüísticas, o para eliminar las trabas a la movilidad laboral, la apertura de empresas y el mercado único que lastran nuestra economía. Sin devolver España a los españoles tampoco tendremos una implicación más activa en la necesaria integración política, fiscal y económica de la Unión Europea.
Insistir en fórmulas inmovilistas o ya fracasadas para preservar la vieja política viciada que nos ha llevado a esta crisis no hará otra cosa que alejar a los ciudadanos de la política y aumentar la frustración, la indignación y la desesperanza, poniendo en peligro al propio sistema democrático.
Pedimos un Pacto de Legislatura en el que los principales partidos parlamentarios se comprometan públicamente a aprobar por vía de urgencia estas reformas legales y a modificar la Ley Electoral para, a continuación, proceder a la convocatoria de Elecciones Generales para abrir un periodo constituyente que ponga nuestra democracia a la altura de las exigencias del siglo XXI y permita la refundación del Estado según los procedimientos democráticos y con el protagonismo ciudadano.

Enlace al PDF del Manifiesto por la Regeneración de la Democracia y la Refundación del Estado


http://www.upyd.es/contenidos/noticias/318/93639-Manifiesto_por_la_Regeneracion_de_la_Democracia_y_la_Refundacion_del_Estado

lunes, 4 de febrero de 2013

Se acaba el Sodoma y Gomorra


Felipe González Márquez Guerra "mató a Montesquieu", tapió la puerta que acababan de abrir los españoles de buena fe y abrió la otra, la del liberticidio sistemático, el camino hacia la anti-Democracia, la promesa de un futuro feliz para toda una élite; el Régimen del 78, ahora conocido como "La Casta". Asnar no hizo tampoco lo que había prometido, continuó la labor del anterior jodierno, sin derogar nada, sin enjuiciar a nadie, contra la gente y por Las Castas.  zETAparo hizo el idiota, su única característica, durante 7 años.  Rajay ha zetapeado desde el primer día y últimamente ruGalcabea hasta dar náuseas. Y El RuínGalcaba coloca su vieja mesita, con la bolita y los tres vasos boca abajo, pero el público ya no viene en masa a jugar con el antaño exitoso fullero. 
El rey estuvo todo ese tiempo mirando, forrándose, distraído en sus cosas y en sus cazas varias.

Se acaba el Sodoma y Gomorra. Los españoles ya han visto que el gato no puede ponerse a sí mismo el cascabel ni quiere hacerlo, que no habrá un generalísimo porque no hay un ejército, que Revolución no se verá porque nadie quiere estar hombro con hombro con Cayo Lara, Bardem y toda la kultura perrofláutica hipócrita y segundorepublicana.
Pero quedan las urnas... esas que nos han matado hasta ahora serán las que nos salven en el último momento. 
Pocos españoles serán capaces de picar la próxima vez. Solo los mentalmente terminales, junto con los chupópteros, osarán poner papeletas que manchan al que las toca. PP, PSOE, IU, CIU, PNV,... y todos sus pequeños acompañantes de andanzas marrulleras durante estas 3 décadas... pasarán a la historia, a lo peor de la historia de España. Todos ellos, junto con los Toxos y los Cándidos, y con las familias y los amigos de la corrupción, deberán ponerse a trabajar por fin. Nunca es tarde si la dicha es buena.
La Justicia comenzará al fin a hacer su trabajo. Independiente.
Los periódicos y las teles informarán.
De los colegios se saldrá preparado, no adoctrinado.
Los trabajadores trabajarán, los vagos vaguearán gratis.
La Banca conocerá unos límites y recordará que puede ganar mucho dinero a pesar de ello.
Abstención, voto nulo, voto en blanco, votos a UPyD, C's y todos los partidos que fueron marginales, marginados por el Régimen.
Un panorama, un "Parlamento", unos foros en nada parecidos a los de estas décadas. La derrota de La Casta ¡por las buenas!, con la única arma que no pudieron quitarnos.


 ... y dos puntos de vista mas:   

La única salida: una revolución política


Hasta aquí hemos llegado. Esta farsa de democracia se ha terminado. Su prolongación artificial solo añadirá mucha más miseria, mucho más dolor y muchas más lágrimas a los españoles. El grado de descomposición y degradación moral de la oligarquía política depredadora y corrupta, la que nos gobierna y la que está en la oposición, supera ya ampliamente lo considerado tolerable en el mundo civilizado. Y todo ello dentro del mayor desplome económico conocido por España en tiempos de paz, desplome que se está acentuando y no moderando. El miércoles, ante un Parlamento de aplaudidores y vendidos, Rubalcaba y Rajoy escenificaron con una desvergüenza pasmosa un debate amañado, donde el primero pasó sobre ascuas por la corrupción y el segundo ni la mencionó. Fue el hoy por ti y mañana por mí.
Los niveles de deshonestidad, tráfico de influencias y malversación de caudales públicos han llegado a un nivel tal que no hay ni una sola institución que se salve. Es una degradación generalizada, que precipita España hacia un abismo económico y político insondable. Tenemos una crisis de Estado en toda regla y las crisis de Estado se resuelven solo con el cambio del modelo político, que es justo lo contrario de lo que pretende la casta. En concreto Rubalcaba, aún con el partido desarbolado ante los nuevos escándalos, piensa que Rajoy está acabado y ha pasado del “aquí no pasa nada” del miércoles al “a estos imbéciles nos los pasamos por la piedra”, les cercamos las sedes en un remake del Prestige y del 11M, obligamos a nuevas elecciones, resucitamos el Frente Popular y –con los votos de los separatistas, a los que ofrecería la ruptura de España en cómodos plazos– volvemos a gobernar y repartimos de nuevo las cartas.
Y entonces, ¿qué otras instituciones podían frenar el desastre? Absolutamente  ninguna. La jerarquía católica está de perfil, con su parte nacionalista a favor de la destrucción de España, y el resto a ver por dónde soplará el viento. El Ejercito, tremendamente descontento pero desarticulado, es la única institución que todavía cree que la Constitución está para cumplirse, por lo que no moverán ficha por el cambio de modelo político. Habrá que ver qué hacen cuando la mafia política y la Corona decidan rendir España ante cuatro familias catalanas acusadas de corrupción –y al por mayor, nada de sobrecitos de 25.000 euros–. Y del monarca qué les voy a contar, si hasta recibe a Mas, que se ha declarado en rebeldía con el objetivo inamovible de la destrucción del orden constitucional y de España, y como está quebrado viene a pedirle 12.000 millones para financiar su traición. El Rey, en lugar de decirle que se los pida a la mafia rusa o a monseñor Sistach, le escucha sin tirarle por la ventana. Es para no creérselo.
 Un país así no puede seguir                                         
¿Conocen la historia de Falciani? Era un alto empleado del HSBC en Suiza que se vio sorprendido por una inusual entrada de importantes capitales que eran borradas casi inmediatamente por un programa llamado Hexagon, que no dejaba rastro. Intrigado por algo tan extraño incluso para Suiza, rastreó el asunto y grabó en un CD 130.000  nombres que entregaría a Christine Lagarde, entonces ministra de Finanzas de Francia. Con excelente criterio, Christine clasificó las personas por países e hizo llegar las listas correspondientes a los presidentes de Gobierno respectivos. La lista de españoles, presuntamente con 659 notables entre empresarios, banqueros y políticos de todo signo, se la entregó a Rajoy. Todos los países excepto Grecia y España hicieron pública la lista y crujieron fiscalmente a los susodichos. Falciani tuvo que salir de Suiza, ya que la violación del secreto bancario es un delito muy grave. Vino España –¿por qué a España?, ¿acaso tenía nombres que pensaba que garantizaban su seguridad?–, donde fue detenido y encarcelado en Gerona.
Falciani se mostró dispuesto desde el principio a colaborar con las autoridades españolas y parece que lo hizo a tope,ergo aparte de la lista de Rajoy tiene que existir otra. El Gobierno suizo pidió la extradición, pero esta no ha sido concedida y ahora está en libertad provisional. Huelga decir que el Gobierno suizo está que fuma en pipa con el español y ha paralizado sine die cualquier entrega de información. Y la pregunta es: ¿Por qué no publican la lista? ¿A quiénes están protegiendo? Y no estoy hablando de las de más de 30.000 personas que se acogieron a la amnistía fiscal de buena fe, una lista que ningún Estado de derecho puede publicar como pide la izquierda radical, ya que destruiría el último vestigio de seguridad jurídica en España si es que queda alguno. Estoy hablando de los 659 notables de la otra lista, que si son verdad la mitad de la mitad de los nombres que se comentan, la casta política y las otras están acabadas. Rajoy tiene la obligación de publicarlo como todo el mundo civilizado. Es más: exigimos que lo haga ya.
Otra historia de la degradación inaudita de España: la pasada semana tuve la ocasión de cenar en Londres con la responsable del mayor fondo de pensiones del Reino Unido. Me dijo que veía muchas oportunidades de inversión en España, donde muchos activos no se vendían sino que se regalaban, y que habían estado dispuestos a entrar en muchas cosas, pero que todo se había paralizado al ver las operaciones fraudulentas de la Generalitat en Aguas de Llobregat y en el túnel del Cadí, donde se han saltado la ley y la legislación específica vigente a voluntad. Si se fuman un puro con la Constitución y los derechos humanos y no pasa nada, ¿qué no son capaces de hacer con el resto? El resultado es que ya no hay un solo banco, fondo de inversiones o privados dispuestos a invertir en Cataluña en particular y en España en general, porque entienden que no existe seguridad jurídica alguna.
Si el presidente del Gobierno oculta el origen del dinero y los nombres de los grandes evasores –porque presuntamente forman parte de mafia política o empresarial–; si las comunidades ignoran la ley o la cambian a voluntad cuando les conviene; si el presidente del Gobierno y toda la cúpula de su partido están acusados personalmente de recibir sobres; si además han llevado la nación a la bancarrota; si el déficit sigue fuera de control; si la deuda es ya  imposible de devolver; si la recesión se está acelerando con el PIB oficial cayendo el doble de lo esperado al 2,8% en tasa trimestral anualizada –que es la relevante–; si la destrucción de empleo es imparable y si los bancos han experimentado una caída de beneficios del 81% –el mayor desplome de su historia–, no hace falta ser adivino para comprender un país no puede seguir así.
Un Gobierno provisional que haga la revolución política
Y aparece Rajoy, un político del que no se conoce que haya dicho aún una sola verdad o cumplido una promesa, y nos suelta un discurso de una pobreza inaudita, llena de obviedades y lugares comunes que no demuestran nada,  temas discutibles pero difíciles de probar para ganar tiempo 'hasta que escampe', su táctica favorita, pero dejando silencios clamorosos. Es tremendamente significativo  que no salga como un miura diciendo que va a querellarse contra El País y contra todo bicho viviente. Ni siquiera que lo haga contra Bárcenas pese a tenerlo tirado, ya que aunque los apuntes son muy discutibles –aun siendo su letra, si esta correspondiese a apuntes de 16 años estos serían necesariamente mucho más heterogéneos– su homogeneidad en casi un 80% sugiere que fueron escritos en dos o tres tardes. Ningún juez independiente podría excluir la duda razonable.
“El PP no tiene dinero en paraísos fiscales”. Hombre, don Mariano, nadie abre cuentas a partidos políticos. “No estoy en la política por dinero”. Seguro, pero ¿y sus colegas de Gobierno y de partido? Que el jefe de la oposición, el del Faisán, es un oportunista y un miserable, ¡vaya novedad! Que sus declaraciones de renta y patrimonio están en orden, ¿quién puede dudarlo? Afirma rotundo que se compromete a la máxima transparencia. ¡Pues demuéstrelo y empiece por publicar la lista de Falciani! No queremos su declaración de renta, ¡queremos la lista de los 659 notables! Niega la existencia de corrupción y afirma sin rubor que nos gobiernan personas honradas e íntegras, cuando hasta los niños saben que vivimos en el mayor piélago de deshonestidad de la historia de España y hasta el mismo embajador de Estados Unidos le ha pedido que acabe de una vez con ella.
Lo cierto y verdad es que Rajoy ha hecho una dejación absoluta de liderazgo, que no ha movido un solo dedo para detener el tsunami de corrupción que asola todas y cada una de las instituciones y que, en el colmo del cinismo, tiene la desvergüenza de defender la honestidad de Ana Mato ignorando las pruebas irrefutables presentadas por la Policía. Y luego, ¿cómo puede tener la cara de defender la honestidad del Gobierno cuando el ministro de Industria presenta en Consejo de Ministros una carta demostrando presuntamente que su colega de Hacienda podría estar bloqueando su reforma energética porque perjudicaba a Abengoa, sociedad de la Montoro había sido asesor, y no hace ni caso? Un tema que supone el expolio de miles de millones para los consumidores.
Pero es que, además, aunque en Génova estén preocupados por los sobres porque les afecta directa y personalmente, Rajoy no puede ignorar que muchos militantes importantes del PP están aterrados por algo peor: los negocios del marido de la señora De Cospedal y los negocios de Montoro y asociados, que podrían convertirse en un escándalo infinitamente superior porque aquí hablamos de dinero de verdad, no de sobrecitos, y de otros conseguidores cónyuges de ministros y ministras. El daño interno y externo que el "sostenella y no enmendalla" que este insensato está ocasionando es ya inasumible.
¿Y cuáles son las opciones? La primera la que quiere la izquierda: convocatoria de elecciones y reedición del Frente Popular con la ayuda de los separatistas con la unidad de España como moneda de cambio, algo que sería el apocalipsis en lo económico y que, en el límite, podría llevarnos a febrero de 1936. La segunda es un Gobierno de concentración presidido por alguien del PPGallardón ve aquí su gran oportunidad, con el PSOE y otros partidos. Una opción querida por muchos que puede engañar de nuevo a lo opinión pública y dar tiempo a que la mafia haga un nuevo reparto de España como hacía Al Capone con los barrios de Chicago. Cualquiera de las dos implica un gravísimo problema porque no piensan cambiar las reglas del juego, no piensan convertir España en una democracia y no se modificaría un ápice el modelo de Estado. Todo lo contrario: la fragmentación se incrementaría. En estas condiciones la quiebra de España está cantada.
¿Qué nos queda entonces? Solo hay un camino: un Gobierno provisional de tecnócratas y notables tipo Monti, que intente detener el hundimiento económico primero y que someta a referéndum los dos grandes temas esenciales para recuperar la estabilidad y la libertad: el cambio de la ley electoral y del modelo de Estado –es decir, una revolución de la libertad política–. Evidentemente, esto es justo lo contrario de lo que quiere la mafia política, pero hay un procedimiento que podría obligarles, un escrito redactado por diez o quince personas independientes de reconocido prestigio, no la legión habitual de los abajo firmantes, y demostrando la situación de falta de democracia y de inviabilidad económica del modelo de Estado. Después, se pediría el apoyo al mismo de todos los españoles de bien que deseen la democracia, el poder elegir a sus propios representantes, el fin de la corrupción y la salida de la crisis.
Si se consiguen dos o tres millones de firmas, ese documento, perfectamente inútil ante las instituciones españolas, sería presentado en Bruselas, Washington y Berlín, pidiendo la ayuda para que presionaran al Gobierno y al rey para que autorizara los referéndums por el cambio y la libertad. Como tienen cogidos por el cuello a estos mafiosos, puede tener un impacto imposible de controlar por la casta y sus medios afines. Es lo que algunos vamos a intentar, así que volveré a hablarles sobre el tema.
Roberto Centeno


http://blogs.elconfidencial.com/espana/disparate-economico/2013/02/04/la-unica-salida-una-revolucion-politica-8016






La noticia es que los españoles están cambiando


El derrumbe del bipartidismo en España ha quedado patente este fin de semana con dos encuestas publicadas por los diarios El País y El Periódico. La primera, da a Unión Progreso y Democracia un 13,6%; la segunda - realizada antes de que saltara el escándalo de los sobresueldos del PP - un 11,5%, que se traduciría en entre 23 y 26 diputados. Según la encuesta de El País (que sí se elaboró después de saltar el escándalo del ex tesorero del PP, pero antes de que se publicaran sus apuntes contables), UPyD habría rebajado en nada menos que 30 puntos la distancia que tuvo con el PP en las elecciones generales, y habría multiplicado por tres el porcentaje de votos obtenido. 

¿Es la caída del bipartidismo y la subida de UPyD fruto exclusivo de los errores y de la incompetencia de PP y PSOE? No, ya que esos errores y esta incompetencia no son nuevos. España ya tuvo tasas de paro en el entorno del 25% en otros momentos. Ya vio casos de corrupción que afectaban a ministros y a partidos enteros y que cuestionaban el papel del presidente del Gobierno. Ya padeció una situación económica dramática. Ya sufrió desafíos independentistas. ¿Qué ha cambiado entonces? 

Lo que ha cambiado es que ahora los españoles están menos dispuestos a tolerarlo. En otros momentos había la expectativa de la alternancia. Además, todavía nos veíamos como un país en formación, que tenía que salvar la brecha que aún nos separaba de Europa, y hasta cierto punto, se asumía que algunos problemas sólo se solucionarían con el paso del tiempo.

El tiempo ya ha pasado. La alternancia ya se produjo. Y los problemas no sólo persisten, sino que se recrudecen. Los ciudadanos ya no esperan que se solucionen con el mero paso del tiempo.Ahora ven que la alternancia no es la solución, porque los partidos tradicionales tienen un pacto tácito para no tocar el entramado institucional que han construido y que les alimenta.

Ahora existe UPyD. El relato de UPyD ha calado, y lo ha hecho por un motivo muy sencillo: porque es veraz. Los problemas de España no se deben solamente, ni siquiera principalmente, a la (por otra parte, notoria) falta de cualidades para el liderazgo de nuestros presidentes y ministros. Se deben a que las leyes y las instituciones premian al gobernante, al partido, al sindicato, a la patronal, al empresario o al 'amigante' que se mueve con soltura y pocos escrúpulos, que conoce a quien hay que conocer y al que alguien le debe un favor. Y no premian al que tiene mérito, al que trabaja y al que está al servicio de los ciudadanos. El resultado final esun deterioro sin precedentes de la igualdad entre los españoles.

La crisis política es la que hace que nuestra crisis económica sea tan distinta a la de nuestros vecinos y nuestra crisis social mucho más grave. Un modelo territorial tóxico, unos organismos de supervisión poco independientes, una justicia politizada, mil y un lazos entre los partidos tradicionales y los poderes económicos y mediáticos. UPyD lleva cinco años denunciándolo y planteando las reformas necesarias.

La crisis, la corrupción, la parálisis del Gobierno... todo esto, sin duda, ha mostrado con crudeza los problemas mencionados, pero sin un relato coherente y sin el ejemplo que da UPyD de que las cosas no tienen que ser obligatoriamente así, el desencanto sólo se habría traducido en ira y en cuestionamiento del sistema democrático. 

Pero no será UPyD el que cambie el país. Serán los ciudadanos que, conscientes de la gravedad de la situación, decidan que es hora de la alternativa (y no de la alternancia). Los ciudadanos que entiendan que si se quedan en casa, si no hacen nada, todo seguirá deteriorándose. La noticia es que cada vez hay más españoles dispuestos a ello. La noticia es que España está cambiando mucho más rápido de lo que se podía imaginar. Y de ahí vendrá la recuperación.



http://www.upyd.es/contenidos/secciones/430/Editorial/93551-La_noticia_es_que_los_espanoles_estan_cambiando

sábado, 2 de febrero de 2013

No me creo nada

Le he visto muy serio y muy firme. Suele colar eso de hablar y decir lo que muchos quieren escuchar.
A mí, ya puede Rajoy, o cualquiera de La Casta, contarme y hasta jurarme por sus hijos. No me creo nada.
Ya no.
Y el tío: "... continuaremos haciendo lo que los españoles nos han mandado..."
Muy serio y muy firme, el muy sinvergüenza, ha dicho también eso.
Hechos son amores y no buenas razones.
Y el otro; el Rubalcaba ¡nada menos!, record guiness del cinismo. Que ahora le toca, que él lo arreglará.
Que les den.
Que les den a todos exactamente lo que merecen. No pido mas.
Y que sea pronto.
No se me ocurren mejores cimientos que esos cientos de miles de tumbas.
Que Dios me perdone.

Trampas y timos success

(Sí, sí, sí. Que sí, que el PP y su patético prime sinister son escoria.
Claro, por supuesto, quién lo duda.
Eso no hace mas llevadero el entusiasmo perrofláutico del rojerío por correr al único sitio donde saben ir a gritar e indignarse, para rasgarse unas vestiduras que debieron rasgarse mucho antes, con otros protagonistas, en esas otras sedes, sacrosantas por gracia de Stalin.

Rasputín pone la misma trampa con los mismos cómplices para los mismos idiotas con el mismo objetivo... y  el rebaño pica. Otra vez. Encantado de la vida. Siempre.

Igual que ocurre con la franquicia progreta pro élites aldeanas y aún asesinas; Cataluña en quiebra = Independentismo urgente e histérico pero ya. Suicida y delincuente, mas hipócrita y mas embustero si cabe... La misma trampa, con los mismos cómplices para los mismos idiotas, ¡mas!, con el mismo objetivo. Y el ramat pica)


 
"Ahora que tienen que rodar cabezas en el PP y en este Gobierno, recordar que aun no ha sido procesado ni encarcelado nadie del anterior".

"Si no basta el enfado de los justos, quizás el griterío de los más hipócritas sea más eficaz en forzar al poder a decisiones inaplazables".







Desayuno con interrogantes

- ¿Te has enterado del jaleo ese de los sobres? –dice Irene mientras arquea una ceja señalando al aparato de TV que flota en una esquina de la cafetería.

- Algo. En la oficina, esta mañana, Loles ponía a la parroquia al día apenas encendidas las luces –dijo Alba levantando la vista hacia el aparato. En silencio, mute encendido, una secuencia de imágenes iba mostrando la infinita variedad de hombres con traje y corbata que, desde hacía varios días, copaban la parrilla en cualquier franja horaria -. Vergonzoso, Irene. Un escándalo… pero, por desgracia, nos estamos acostumbrando a este tipo de situaciones.

- ¿Crees que nos estamos acostumbrando? Puede ser, pero a mí me entristece pensar… no sé, es como si fuese algo intrínseco a nosotros, los españoles, esto de la corrupción, el hurto simpático… la picaresca del Lazarillo…

- Es posible. El otro día, en el club de atletismo del barrio, escuché una conversación entre dos padres. Por lo visto un amigo común había “escalado en el Ayuntamiento” porque es pariente del concejal de Bienestar… y eso, por lo visto, les iba a reportar chanchullos varios gracias al colegueo. Verás, verás cómo ahora le podemos ir a pedir al Alcalde.

- Pues como eso, todo. Dicen que los gobernantes son un reflejo del pueblo, ¿no? Aunque, bien mirado, también se podría decir lo contrario. ¿Cómo va a ser honesto el ciudadano viendo la panda de saqueadores que pululan en la política?

- Todo se contagia, amiga. ¿En qué película se decía aquello, “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”?… Pues aquí, en España, de responsabilidad poca, y de Poder, mucho. Todo esto pasa porque cualquier miserable puede alzarse como concejal, alcalde… Presidente del Gobierno…

- Según ellos, esa es la base de la Democracia. Que el pueblo elija. El pueblo soberano. Y si el pueblo soberano decide votar a una vaca lechera, pues ¡oye tú, España será el primer país cuya Presienta del Gobierno de leche una vez al día! ¡Al menos daría algo saludable!

- La Democracia se inventó para pueblos con cierto nivel cultural, Irene. Los griegos llevaban túnicas blancas y filosofaban. Pero nosotros… nuestros “sabios”… algunos no saben ni escribir su nombre en mayúsculas. Llegan ahí porque comprar y vender un voto es más fácil que vender tu alma al diablo. Veamos, Otello… ¿cuántas gallinas quieres por tu fidelidad eterna? ¿Y tú, Judas? ¿Cuántas monedas por tu sumisión infinita?

- Ni que lo digas. ¿Cuántos enchufados hay en España? ¿Un millón? ¿Dos? ¿Diez? Es lo que decíamos: las ratas estas tienen demasiado poder. Hacen y deshacen a su antojo. Si les caes bien te dan una licencia. Si les caes mal, multa al canto… o inspección de Sanidad que ni el CSI de Las Vegas…

- Lo tienen bien montado, sí. Han construido un Monstruo que les salvaguarda las espaldas. Ellos colocan a los jueces que luego, si por algún escapara alguna patita de su macabro juego, se encargan de esconder en cajones el asunto o, si la cosa es imparable, se reúnen en despachos donde, fumándose un puro, arreglan el asuntillo soltando lo de siempre: pasta. Pasta gansa para callar bocas de periodistas, bocas de políticos, voces discordantes, empresarios que les ofrecieron suculentas primas con anterioridad…

- Ya verías tú cómo cambiaría el cuento si no pudiesen hacer ni una cuarta parte de lo que hacen. Si el Estado no lo tuviese todo tan atado, y bien atado. Si imperase un poco más de libertad…

- Y no se pagasen tantos impuestos. Ese dinero que, según ellos, “no es de nadie”.

- Veremos cómo acaba esto, Alba… aunque no tiene buena pinta. Toda esa gente en la calle, tanta gente enfurecida… Se están mezclando churras con merinas, Alba, y bien podría ser que saliéramos del fuego para caer en las brasas. Fíjate tú que cualquier día hasta le pueden pegar fuego al Parlamento y todo.

- ¿Tú crees?

- Yo ya me lo creo todo. Mira, acércate… ¿Ves todas esas manifestaciones? ¿Toda esa crispación de ahí? –dijo señalando, de nuevo, al aparato de TV –Pues no me extrañaría nada que fuera algo orquestado, premeditado, bien planeado para conseguir un objetivo claro, pero a la vez muy oscuro.

- ¿Qué quieres decir?

- Pues lo que digo. ¿Por qué tanto revuelo hoy cuando la corrupción ha estado con nosotros siempre? Siempre, Alba. ¿Qué crees que son los regalos que los empresarios de las baleares le hacen al rey, si no corrupción? ¿No lo ves con el rollo del pirata ese, el em-palma-do? Aquí todo funciona igual. Más o menos como durante la Restauración, pero sustituyendo a los políticos por ratas de cloaca. Un buen día se compra al Jefazo del Estado, se le convence para crear un Sistema de alternancia cara a la galería y se organizan los Poderes del Estado para que garanticen la supervivencia del tinglado que les permite repartirse el pastel.

- Puede ser, pero la sociedad no…

- La sociedad no tiene ni idea, guapa. Ellos no llevan toga blanca. Todo lo que ha venido sucediendo desde que murió Franco no ha hecho más que reforzar este Sistema podrido. Se monta un autogolpe para defenestrar al Ejército… se organiza una “reconversión industrial” que transforme las fábricas de obreros en gestorías de burócratas… se dictan normas para que la judicatura sea elegida por el Parlamento, o sea, por ellos… se consiente la supervivencia de una banda terrorista que ayuda en el socavamiento de las Instituciones al tiempo que se siembra el miedo y la sensación de inseguridad…

- ¿Tú crees que la ETA forma parte de todo esto?

- Ja… no soy de poner la mano en el fuego, pero me apostaría un vale descuento, chica. En pocos países civilizados y verdaderamente democráticos sobreviviría una banda de mercenarios más de cincuenta años. Tan sólo aquí. ¿Por qué? Pues porque se le saca rédito político al asesinato.

- Mujer… aunque bien mirado… Siempre he pensado que detrás del 11 de Marzo había gato encerrado y hoy, después de tantos años, el gato se ha convertido en un tigre.

- Esa es la madre del cordero. 200 muertos, un gobierno tildado de “asesino” y un presidente nuevo, presentado como puro… innovador… un “hombre de su tiempo”, como sucede ahora con Obama… que, lejos de cambiar nada, lo empeora todo, arreciando el sectarismo y el cainismo entre los españoles. Pero como la mafia sigue chupando y cobrando a final de mes por partida doble, ¡no pasa nada!

- En verdad la degradación moral de estos últimos años no tiene parangón. Cada vez se respeta menos la Moral y el Relativismo impera por doquier. Escucha, que no seré yo quien te diga que hay que prohibir y prohibir, eh… pero hacer que se cumplan las Leyes no es prohibir y eso, el cumplimiento de las mismas, ha pasado a ser un estigma en este país. Por pedirlo te llaman de todo.

- ¿Recuerdas cuando los “tontos útiles” querían construir un “cordón sanitario” alrededor del PP? Buenos gilipollas. ¡Incluso los había de extranjeros que venían a dar lecciones! Pues ese “cordón” no era para el PP, ¡qué va! ¿Para los jefazos, ese “cordón”? Nada de nada. El cordón es para aquellos que no piensan igual que ellos… para los ciudadanos que ejercen libremente su intelecto… ¡Para ellos, por peligrosos, es el “cordón sanitario”! ¡Fascistas!

- Todas las nuevas leyes… del aborto, del matrimonio homosexual, de dependencia, de igualdad, de paridad, de tráfico, anti-tabaco, Estatutos de Segunda Generación… Es verdad. Si te declarabas en contra, enseguida te miraban mal, sospechando de ti… ¡Reaccionario!¡Troglodita!… como si los tiempos los marcaran ellos y la suya fuera la versión acertada de la respuesta. Ya lo decía Zapatero, ya: “La libertad os hará verdaderos”…

- Y ahí siguen, los “liberados”. Andan a pies puntillas la línea marcada. Míralos, míralos… Ahora se escandalizan con la corrupción. “La derecha”, “el PP”… “los otros”… ellos son los ladrones, los “corrutos”… los de los 6 millones de parados brotados de la nada como las setas silvestres… y todos salen a la calle a reclamar, a hundir al Gobierno, a reclamar más democracia… y se entremezcla todo: la Monarquía, el Mercado, los desahucios, los parados, los pobres inmigrantes sin papeles “Dios los tenga en su gloria”… lo mala que es la Iglesia y lo respetuoso que se debe ser con el pobre morito...

Un destello de luz indicó el final del telediario y el inicio del programa de sobremesa líder de audiencia. Justo antes de la cortinilla de estrellas con el título, al lado del cartel de “Gran exclusiva”, se veía la foto de otro de los más buscados de la semana, con traje y corbata.

- Ves, Alba… acaba uno y empieza otro. Siempre igual. El Sistema se defiende, aunque parezca que está tocado de muerte. Si todo sigue su curso, las masas… como rebaños... conseguirán acobardar y trastabillar al Gobierno actual y, posiblemente, el Jefazo de la Cosa Nostra también caerá, instaurándose otra nueva Gloriosa tricolor en la que seguirán mangoneando los mismos… que jamás se fueron… cambiándose sus cromos en la sombra, colocando a sus allegados en la concejalía, la Comunidad Autónoma… si aguanta España, claro, aunque eso no es importante para ellos… algo relativo, el concepto de “España”...y todos se irán a su casa creyéndose más libres porque en las discotecas, junto al WC, la máquina de los condones es gratis y en Twitter pueden decir aquello que les salga del chichi… previo análisis del SITEL de turno, garante consentido de la democracia popular española.

- ¡Viva la libertad de expresión, Irene!

- Alabada sea.

En la TV, conexión directa con San Jerónimo, se observan las primeras personas empezándose a agolpar en la calle.

Herep
http://ejercito12monos.blogspot.com.es/2013/02/desayuno-con-interrogantes.html